
La Mira 2021 0.75 L.
Ficha Técnica
Sobre La Mira 2021 0.75 L.
La Mira de Soto Manrique Viña y Olivo es un vino que refleja el carácter fresco y mineral de los suelos de Gredos, con una elaboración respetuosa que busca pureza y expresión del terruño. Esta referencia se ha consolidado entre los vinos de la Sierra de Gredos por su perfil elegante, su fruta nítida y un estilo que prioriza la finura sobre la potencia.
Color:
Presenta un color rojo cereza brillante de capa media, con reflejos rubí que delatan un estilo más atlántico que mediterráneo. La limpidez y la viveza del tono son coherentes con el enfoque de Soto Manrique, centrado en vinos frescos y de buena tensión.
Nariz:
En nariz se muestra franco y expresivo, con notas de fruta roja fresca como cereza y frambuesa, acompañadas de sutiles matices florales y un fondo ligeramente especiado. Se percibe una mineralidad fina, típica de los suelos graníticos de Gredos, que aporta profundidad y una sensación de aire de montaña.
Boca:
En boca es jugoso y ágil, con tanino fino y bien integrado que envuelve la fruta sin resultar secante. La acidez es viva y alarga el recorrido, dejando un final sabroso con recuerdos de hierbas de monte bajo, fiel al estilo equilibrado y elegante que caracteriza a la bodega.
Notas de cata
La bodega
Soto Manrique Viña y Olivo
SOTO MANRIQUE VIÑA Y OLIVO se asienta en la Sierra de Gredos, principalmente en la DO Cebreros, en el corazón de Castilla y León. Sus viñedos de Garnacha vieja, muchas en vaso y en altitud sobre suelos graníticos y pizarrosos, se complementan con pequeñas parcelas de Albillo Real. El clima continental de marcada oscilación térmica favorece maduraciones lentas y una acidez natural vibrante, clave para vinos de gran finura y tensión mineral.
La bodega apuesta por una viticultura respetuosa, con intervenciones mínimas y rendimientos contenidos. La vendimia se realiza a mano, con selección en campo y bodega. Las fermentaciones suelen desarrollarse con levaduras autóctonas, en depósitos de hormigón, acero o tinas abiertas, y las crianzas se afinan en foudres y barricas usadas para preservar la expresión del terruño. Sus vinos tintos y blancos se caracterizan por la pureza frutal, los taninos delicados y una frescura que refleja con precisión la singularidad de Gredos.




