
Flor De Morca 2024 0.75 L.
Ficha Técnica
Sobre Flor De Morca 2024 0.75 L.
Flor de Morca es un vino tinto de Bodegas Morca, proyecto del grupo Gil en Campo de Borja, conocido por su trabajo minucioso con la uva garnacha. Se caracteriza por un estilo concentrado y moderno, que busca combinar intensidad frutal con buena estructura y notas mediterráneas.
Color:
Se presenta con un color rojo picota profundo, de capa alta y ribete violáceo, típico de la garnacha de zonas cálidas. El brillo y la densidad en copa reflejan una buena madurez de la uva y un estilo concentrado propio de la bodega.
Nariz:
Aromas intensos de fruta roja y negra madura, como cereza y ciruela, acompañados de notas de especias dulces y un sutil fondo balsámico. Se percibe el carácter mediterráneo de Campo de Borja, con matices de hierbas de monte bajo y un toque de cacao o regaliz que aporta complejidad.
Boca:
En boca es carnoso y envolvente, con taninos maduros y bien integrados que aportan estructura sin resultar agresivos. La fruta jugosa se combina con una sensación de volumen y un final largo, donde reaparecen las notas especiadas y un ligero recuerdo mineral típico de los viñedos de secano de la zona.
Notas de cata
La bodega
Morca
La bodega Morca se encuentra en Campo de Borja, en la provincia de Zaragoza, una denominación aragonesa reconocida por la expresión intensa de la Garnacha. Sus viñedos se sitúan en parcelas de altura moderada, sobre suelos pedregosos y pobres en materia orgánica, que limitan el vigor de la vid y favorecen rendimientos muy bajos. El clima continental, con marcadas oscilaciones térmicas y la influencia del cierzo, contribuye a una maduración lenta y a uvas de gran concentración aromática y tánica.
Morca trabaja principalmente con Garnacha vieja, vendimiada a mano y vinificada por parcelas para preservar la identidad de cada viña. Las fermentaciones se realizan en pequeños depósitos, con control estricto de temperatura y remontados suaves, buscando extraer taninos finos y una fruta precisa. La crianza en barricas de roble francés, seleccionadas por tostado y origen, aporta complejidad sin enmascarar el carácter mediterráneo del viñedo. El resultado son vinos estructurados, profundos y equilibrados, que reflejan con fidelidad el terruño de Campo de Borja.




