
Bourgogne Roux Père & Fils Chassagne-montrachet
Ficha técnica
Sobre Bourgogne Roux Père & Fils Chassagne-montrachet
Roux Père & Fils Chassagne-Montrachet es un vino blanco de Bourgogne elaborado por una bodega con larga tradición en la Côte de Beaune. Procede de uno de los pueblos más prestigiosos para Chardonnay, conocido por combinar finura aromática y una textura amplia en boca, con un estilo clásico y gastronómico.
Color:
Limpio y brillante, con tonalidad amarillo pajizo y reflejos dorados suaves, fiel al perfil de los grandes blancos de Chassagne-Montrachet. La lágrima es fina y pausada, anticipando buena concentración y estructura, típica de los vinos de esta comuna de la Côte de Beaune.
Nariz:
Aromas de fruta blanca madura, como manzana y pera, acompañadas de notas cítricas delicadas y toques florales que recuerdan al espino y la flor blanca. Se perciben matices de mantequilla fresca, frutos secos suaves y ligeros recuerdos minerales, muy característicos de los suelos calcáreos de Bourgogne y del estilo equilibrado de Roux Père & Fils.
Boca:
Entrada amplia y envolvente, con buena untuosidad y una acidez precisa que aporta tensión y alarga el recorrido. El centro de boca muestra un equilibrio entre volumen y frescura, con sabores de fruta blanca, ligeros toques de panadería y un fondo salino que realza el carácter mineral propio de Chassagne-Montrachet, ideal para maridar con pescados nobles y cocina de mantequilla.
La Bodega
Roux Pere & Fils
La bodega Roux Père & Fils, fundada en 1885 y con sede en Saint-Aubin, se sitúa en el corazón de la Côte de Beaune, en Borgoña. Trabaja principalmente con Chardonnay y Pinot Noir, cultivados en parcelas repartidas por denominaciones como Saint-Aubin, Meursault, Puligny-Montrachet y Corton. Sus viñedos se benefician de suelos calcáreo-arcillosos y de un clima continental moderado, que favorece maduraciones lentas y equilibradas.
Fiel a una viticultura respetuosa con el viñedo, Roux Père & Fils combina rendimientos controlados, vendimia manual y fermentaciones precisas en bodega. La crianza se realiza mayoritariamente en barricas de roble francés, con porcentajes de madera nueva ajustados según la parcela y la añada, buscando resaltar la mineralidad, la finura aromática y la expresión del terroir borgoñón.




