
Francia Crozes-hermitage Vidal Fleury 2022 0.75 L.
Ficha Técnica
Sobre Francia Crozes-hermitage Vidal Fleury 2022 0.75 L.
El vino Crozes-Hermitage Vidal-Fleury, elaborado por una de las casas más históricas del Ródano, refleja el carácter auténtico de esta denominación del norte del valle. Se trata de un tinto que suele expresar la finura especiada de la Syrah y el estilo clásico de la bodega, con un perfil equilibrado y orientado al terroir.
Color:
Presenta un color rojo rubí intenso con reflejos violáceos en el borde de la copa, típico de los Syrah del norte del Ródano. La capa es media-alta, dejando entrever buena concentración sin perder brillo ni vivacidad cromática, rasgo habitual en los Crozes-Hermitage de corte tradicional.
Nariz:
En nariz despliega aromas de fruta negra madura como mora y ciruela, acompañados de notas de pimienta negra y ligeros toques florales de violeta, muy característicos de la Syrah de zonas frescas. Se aprecian además matices de hierbas mediterráneas y un fondo ligeramente ahumado, acorde con el estilo clásico de Vidal-Fleury.
Boca:
En boca es seco, de cuerpo medio a pleno, con taninos firmes pero pulidos que reflejan el carácter estructurado de Crozes-Hermitage. La acidez es refrescante y alarga el paso, con sabores de fruta negra, especias y un toque mineral que aporta profundidad, culminando en un final sabroso y persistente, fiel al enfoque equilibrado de la bodega.
La bodega
Vidal-Fleury
La bodega Vidal-Fleury, fundada en 1781, se ubica en el valle del Ródano, con presencia en denominaciones como Côte-Rôtie, Condrieu, Crozes-Hermitage y Châteauneuf-du-Pape. Sus viñedos se asientan en laderas de suelos graníticos y aluviales, bajo un clima continental moderado por la influencia del río, lo que favorece una maduración lenta y una marcada expresión aromática. Las variedades principales incluyen Syrah, Grenache, Mourvèdre, Viognier, Marsanne y Roussanne.
Fiel a una filosofía de mínima intervención, Vidal-Fleury practica vendimias selectivas, fermentaciones controladas y crianzas prolongadas en fudres y barricas de roble, buscando preservar el carácter de cada parcela. Sus vinos se distinguen por la combinación de estructura, frescura y complejidad especiada, reflejo clásico de los diferentes terruños del Ródano norte y sur.




