
Corbières-boutenac La Forge
Ficha técnica
Sobre Corbières-boutenac La Forge
Corbières-Boutenac La Forge de Gérard Bertrand es un tinto del Languedoc que refleja el carácter mediterráneo de esta denominación de referencia. Procede de viñedos situados en una de las zonas más prestigiosas de Corbières, donde el productor apuesta por una viticultura de precisión y un estilo concentrado, elegante y con fuerte identidad de terruño.
Color:
Presenta un color rojo profundo con matices violáceos en el ribete, que denota fruta madura y buena concentración. El brillo y la densidad en copa son coherentes con los tintos mediterráneos de Corbières-Boutenac, donde las variedades tradicionales ofrecen intensidad cromática y estructura.
Nariz:
En nariz se muestra complejo, con notas de frutas negras maduras como ciruela y mora, acompañadas de toques de hierbas mediterráneas típicas del garrigue, como tomillo y romero. Se perciben también matices especiados y un sutil fondo balsámico, muy en la línea del estilo de Gérard Bertrand, que busca resaltar la expresión del paisaje del Languedoc.
Boca:
En boca es amplio y envolvente, con taninos firmes pero pulidos y una sensación jugosa de fruta negra que se equilibra con frescura. La estructura recuerda a los grandes tintos de clima cálido, con un final largo y sabroso en el que reaparecen las notas de especias y hierbas de la zona de Corbières-Boutenac, subrayando el carácter mediterráneo del vino.
La Bodega
SPH Gerard Bertrand
SPH Gérard Bertrand es una bodega francesa arraigada en el Languedoc, principalmente en denominaciones como Corbières, Minervois, La Clape o Limoux. Trabaja una amplia gama de variedades mediterráneas y atlánticas, entre ellas Grenache, Syrah, Mourvèdre, Carignan, Cinsault, así como Chardonnay y Viognier para sus blancos, adaptadas a la diversidad de suelos calcáreos, arcillosos y de cantos rodados que caracterizan la región.
Firme defensora de la viticultura biodinámica, la bodega prioriza rendimientos moderados, vendimia manual y vinificaciones por parcela, buscando expresar con precisión el carácter de cada terroir. Emplea fermentaciones controladas, crianzas en barrica francesa y, en algunos vinos, ánforas, para lograr tintos estructurados, rosados de gran finura y blancos frescos, todos marcados por la influencia del clima mediterráneo y los vientos marinos.




