
G.b.cigalus 2019 0.75 L.
Ficha Técnica
Sobre G.b.cigalus 2019 0.75 L.
G.B. Cigalus de Gerard Bertrand es un vino emblemático del sur de Francia, elaborado en una finca biodinámica que refleja el carácter mediterráneo del Languedoc. Destaca por su estilo moderno y pulido, combinando concentración de fruta con una notable elegancia y frescura.
Color:
Se presenta con un color rojo intenso y profundo, de matiz rubí-granate, que denota buena concentración propia de los tintos mediterráneos de clima soleado. Los reflejos ligeramente violáceos sugieren una estructura firme y un perfil de fruta madura, típico del estilo potente y pulido que trabaja Gerard Bertrand en esta finca de referencia.
Nariz:
Aromas complejos de fruta negra madura, como ciruelas y moras, se entrelazan con notas de especias dulces, regaliz y un sutil toque balsámico que aporta frescura. El trabajo en bodega de Gerard Bertrand suele realzar matices de cacao fino, vainilla discreta y ligeros toques tostados, que aquí se integran con la fruta y con recuerdos mediterráneos de hierbas aromáticas.
Boca:
En boca es amplio y envolvente, con taninos sedosos pero presentes, que sostienen una sensación de volumen y profundidad típica de los grandes tintos del Languedoc. La fruta madura se equilibra con una acidez bien integrada y un final largo, donde reaparecen las notas especiadas y balsámicas, reflejando el enfoque biodinámico y preciso del productor en la búsqueda de equilibrio entre potencia y elegancia.
La bodega
SPH Gerard Bertrand
SPH Gérard Bertrand es una bodega francesa arraigada en el Languedoc, principalmente en denominaciones como Corbières, Minervois, La Clape o Limoux. Trabaja una amplia gama de variedades mediterráneas y atlánticas, entre ellas Grenache, Syrah, Mourvèdre, Carignan, Cinsault, así como Chardonnay y Viognier para sus blancos, adaptadas a la diversidad de suelos calcáreos, arcillosos y de cantos rodados que caracterizan la región.
Firme defensora de la viticultura biodinámica, la bodega prioriza rendimientos moderados, vendimia manual y vinificaciones por parcela, buscando expresar con precisión el carácter de cada terroir. Emplea fermentaciones controladas, crianzas en barrica francesa y, en algunos vinos, ánforas, para lograr tintos estructurados, rosados de gran finura y blancos frescos, todos marcados por la influencia del clima mediterráneo y los vientos marinos.




