
Trispol
Ficha técnica
Sobre Trispol
Trispol de Mesquida Mora es un vino tinto mallorquín que refleja el carácter mediterráneo de la isla y la filosofía biodinámica de la bodega. Nacido en la zona de Porreres, combina variedades autóctonas y foráneas para ofrecer un perfil moderno, jugoso y con fuerte identidad de terruño.
Color:
Rojo cereza intenso con reflejos violáceos, que delatan una fruta bien madura típica de los tintos mediterráneos de Mallorca. La capa es media-alta, mostrando buena concentración, en línea con el estilo de Mesquida Mora, que busca vinos con expresión y profundidad sin perder frescura.
Nariz:
Aromas de fruta roja y negra madura, como cereza y ciruela, acompañados de notas de hierbas mediterráneas, especias suaves y un toque balsámico característico de los vinos de la isla. Se perciben matices de tierra húmeda y piedra caliente que recuerdan al origen calcáreo de los suelos donde trabaja la bodega.
Boca:
Entrada amplia y envolvente, con taninos pulidos y una acidez que equilibra el carácter maduro de la fruta. El paso es sabroso y ligeramente especiado, con recuerdos de monte bajo y una sensación jugosa que refleja el enfoque de Mesquida Mora hacia vinos vivos, de textura amable y final persistente.
Notas de cata
La Bodega
Mesquida Mora
Mesquida Mora es una bodega familiar situada en la isla de Mallorca, dentro de la Denominación de Origen Pla i Llevant. Fundada por Bárbara Mesquida, se centra en la recuperación de variedades autóctonas como Callet, Mantonegro, Prensal Blanc y Giró Ros, complementadas con Syrah o Cabernet Sauvignon. Sus viñedos, repartidos en pequeñas parcelas sobre suelos calcáreos y argilosos, se cultivan bajo principios biodinámicos, favoreciendo la biodiversidad y el equilibrio natural de la planta.
La elaboración busca expresar el carácter mediterráneo sin maquillajes excesivos: fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas, uso moderado de madera y empleo frecuente de depósitos de hormigón o acero inoxidable para preservar frescura y pureza frutal. Sus vinos, tanto blancos como tintos y rosados, destacan por la finura de sus taninos, la tensión salina y una marcada sensación de paisaje isleño.




