
Muga Prado Enea Gran Rsv 0.75 L.
Ficha Técnica
Sobre Muga Prado Enea Gran Rsv 0.75 L.
Muga Prado Enea Gran Reserva es uno de los tintos emblemáticos de Bodegas Muga en Rioja, reconocido por su estilo clásico y su larga crianza en madera y botella. Procede de viñedos de altura en la zona de Haro, donde la bodega trabaja con un enfoque muy respetuoso con la uva y la tradición. Es un vino pensado para evolucionar en el tiempo, con gran complejidad aromática y equilibrio en boca.
Color:
Rojo rubí profundo con matices granates en el ribete, reflejo de una crianza prolongada típica de los grandes reservas de Rioja. Presenta una capa media-alta, limpia y brillante, que deja una lágrima fina y pausada en la copa, indicando buena concentración y estructura.
Nariz:
Aromas complejos de fruta roja y negra madura, como ciruela y cereza, acompañadas de notas de especias dulces, vainilla y clavo, muy características de la crianza en barricas de roble de la casa Muga. Se aprecian también matices balsámicos, tabaco rubio, cuero fino y un fondo ligeramente ahumado que aporta profundidad y elegancia.
Boca:
Entrada amplia y sedosa, con taninos pulidos pero firmes, que muestran el estilo tradicional y longevo de los grandes reservas de Rioja. La acidez es equilibrada, alargando el recorrido y realzando los recuerdos de fruta madura, especias y ligeras notas tostadas, culminando en un final largo, armonioso y muy gastronómico.
La bodega
Bodegas Muga
La bodega Muga se encuentra en el emblemático Barrio de la Estación de Haro, en el corazón de la DOCa Rioja. Fundada en 1932, trabaja principalmente con Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano para sus tintos, además de Viura y Malvasía en sus blancos. Sus viñedos, repartidos en zonas altas y frescas de la Rioja Alta, se benefician de la confluencia de climas atlántico y mediterráneo, lo que favorece maduraciones lentas y equilibradas.
Fiel a una filosofía clásica, Muga fermenta y cría sus vinos en barricas de roble, muchas de ellas elaboradas en su propia tonelería. Esta apuesta por la madera y las largas crianzas se refleja en vinos de perfil estructurado, con taninos finos y capacidad de guarda, entre los que sobresalen sus crianzas, reservas y selecciones especiales.




