
V D N Jumilla Gil Dulce 375 Ml 2012 0.375l.
Ficha Técnica
Sobre V D N Jumilla Gil Dulce 375 Ml 2012 0.375l.
V D N Jumilla Gil Dulce 375 ml de Bodegas Juan Gil es un vino dulce natural procedente de la D.O. Jumilla, conocido por su clima cálido y suelos pobres que favorecen una maduración concentrada de la uva. La bodega Juan Gil se caracteriza por elaborar vinos intensos, expresivos y con marcada personalidad mediterránea, y este dulce refleja ese estilo goloso y aromático.
Color:
Presenta un color rojo rubí intenso con reflejos violáceos, propio de vinos dulces de regiones cálidas como Jumilla. La lágrima es densa y pausada, señal de alta concentración y riqueza en azúcares naturales, característica habitual en los vinos de postre de la casa Juan Gil.
Nariz:
Aromas muy expresivos de fruta negra madura y confitada, como ciruelas y moras, acompañadas de notas de higo seco y recuerdos de pasificación típicos de los vinos dulces naturales de la zona. Se aprecian también matices especiados y un ligero fondo balsámico, en línea con el estilo intenso y concentrado de Bodegas Juan Gil.
Boca:
En boca es untuoso, goloso y de gran volumen, con una marcada dulcedumbre equilibrada por una acidez que evita que resulte pesado. Destaca la sensación de fruta muy madura y notas de chocolate y regaliz, con un final largo y persistente que refleja el carácter potente y soleado de los vinos dulces de Jumilla elaborados por Juan Gil.
La bodega
Bodegas Juan Gil
La bodega Juan Gil se encuentra en Jumilla, al sureste de España, una denominación marcada por su clima continental extremo, escasas precipitaciones y una fuerte influencia mediterránea. Sus viñedos, muchos de ellos de Monastrell en vaso y de baja producción, se asientan sobre suelos pobres, pedregosos y calizos, situados en altitud. Esta combinación de estrés hídrico y amplitud térmica favorece una maduración lenta, concentrada y con excelente sanidad de la uva.
Fiel a una filosofía que combina respeto por la viña vieja y tecnología en bodega, Juan Gil practica vendimia en su punto óptimo de madurez, selección rigurosa y vinificaciones por parcela. El protagonismo recae en la Monastrell, acompañada por Syrah, Cabernet Sauvignon y otras variedades que aportan complejidad. Sus vinos se caracterizan por la fruta madura, taninos pulidos y un uso medido de la crianza en roble, buscando equilibrio entre potencia, frescura y expresión del terruño de Jumilla.




