
Juan Gil Et Azul Cuvee A Jumilla
Ficha técnica
Sobre Juan Gil Et Azul Cuvee A Jumilla
V N Jumilla Juan Gil Et Azul Cuvee A de Bodegas Juan Gil es un vino tinto de Jumilla con marcado carácter mediterráneo y personalidad frutal. La bodega es reconocida por exprimir al máximo el potencial de las uvas de clima cálido, elaborando vinos intensos pero equilibrados, con gran presencia de fruta madura y un punto goloso muy apreciado por los amantes de los tintos modernos.
Color:
Se presenta con un color rojo intenso de capa alta, con reflejos violáceos que delatan su perfil concentrado y de fruta madura. La zona de Jumilla, con su clima seco y soleado, favorece esta profundidad cromática y la sensación visual de densidad en la copa.
Nariz:
Aromas de fruta negra madura, como ciruelas y moras, se combinan con notas de fruta roja confitada y un fondo especiado característico de los tintos de Jumilla. Se perciben también matices balsámicos y un ligero toque tostado, acorde con el estilo potente y expresivo que suele trabajar Bodegas Juan Gil.
Boca:
En boca es voluminoso y carnoso, con taninos maduros y pulidos que envuelven el paladar sin resultar agresivos. La fruta negra vuelve a ser protagonista, acompañada de un toque especiado y un final largo, donde se aprecia la calidez del clima de Jumilla equilibrada por una buena acidez que aporta frescura.
La Bodega
Bodegas Juan Gil
La bodega Juan Gil se encuentra en Jumilla, al sureste de España, una denominación marcada por su clima continental extremo, escasas precipitaciones y una fuerte influencia mediterránea. Sus viñedos, muchos de ellos de Monastrell en vaso y de baja producción, se asientan sobre suelos pobres, pedregosos y calizos, situados en altitud. Esta combinación de estrés hídrico y amplitud térmica favorece una maduración lenta, concentrada y con excelente sanidad de la uva.
Fiel a una filosofía que combina respeto por la viña vieja y tecnología en bodega, Juan Gil practica vendimia en su punto óptimo de madurez, selección rigurosa y vinificaciones por parcela. El protagonismo recae en la Monastrell, acompañada por Syrah, Cabernet Sauvignon y otras variedades que aportan complejidad. Sus vinos se caracterizan por la fruta madura, taninos pulidos y un uso medido de la crianza en roble, buscando equilibrio entre potencia, frescura y expresión del terruño de Jumilla.




